Cambio en Chile
Tal como desde hace meses indicaban las encuestas, el candidato de la derecha chilena José Antonio Kast, de 59 años y con nueve hijos,...
«Emmanuel, quelle mouche vous a donc piqué?»
El título algo evocador de estas pequeñas reflexiones refiere a la decisión insólita del actual presidente de Francia, Emmanuel Macron, de disolver de manera...
La irresponsabilidad nos corroe
Gustavo Gac-Artigas ¹
Vivimos momentos en que la irresponsabilidad pareciera dominar nuestra sociedad; lo difícil de estos momentos es reconocer en cuál de las categorías...
¿Derecho internacional?
La amenaza se consumó. El bombardeo norteamericano de instalaciones militares y políticas venezolanas ha servido como cortina de humo para la captura y secuestro...
Nuestros locos años veinte
Roberto Cataldi¹
En los años veinte del siglo pasado se vivieron realidades muy diferentes según el lugar donde el individuo nacía o estaba posicionado socialmente....
Amor y hermosura
Intentamos ir bien. Abrazamos la vida con pronósticos que nos responden eliminando incógnitas. Nos hemos buscado. Por fin hemos dado con las esencias. Hoy...
Mujeres desaparecidas en Guatemala
La violencia es uno los males que provoca efectos irreversibles en las vidas de muchas personas, en familias y en la sociedad; en esto...
Hace 50 años. España, 1968
La dictadura del general Francisco Franco dominaba por completo la situación política de la España de finales de la década de 1960. Pero la...
Pobreza o desigualdad, no solo una cuestión dialéctica
Roberto Cataldi¹
Según la Organización Mundial de la Salud y el Banco Mundial, prácticamente la mitad de la población del planeta, además de carecer de...
El Noi del Poble-sec
me llegó una noticia de nuestro país que me alegró el día, no es que me gusten mucho los premios dados por los gobiernos o sus fundaciones, pero ya que existen, cuando se lo dan a alguien que ha hecho bien las cosas y que ha trasmitido bondad y profesionalidad en su campo me alegran el día. En este caso ha sido el Premio Princesa de Asturias para Joan Manuel Serrat. Se lo merece.










