Cine peruano, los herederos de Pancho Lombardi y de Lucho Figueroa

El cine peruano ha sobrevivido a lo largo de los años con grandes dificultades de producción y distribución

Jurado del Festival de Cine Peruano de París. De izquierda a derecha: Christian Gasc, Maria de Medeiros, Adrián Saba, Jovita Maeder, Catherine Legave, Julio Feo Zarandieta.
Jurado del Festival de Cine Peruano de París. De izquierda a derecha: Christian Gasc, Maria de Medeiros, Adrián Saba, Jovita Maeder, Catherine Legave, Julio Feo Zarandieta.

El cine en el Perú y las primeras imágenes filmadas en ese país datan de 1899, fines pues del siglo XIX. En 1913 “Negocio al agua” fue la primera película peruana muda de ficción. En 1930 “Resaca” inaugura el cine sonoro en el Perú. El cine que siempre fue ocio y negocio, pero también espacio de creación artística, fue evolucionando a la par de los cambios sociales y políticos en el país. Mal protegido por los diferentes y sucesivos gobiernos en el poder, el cine peruano ha malvivido y sobrevivido a lo largo de los años con grandes dificultades de producción y distribución.

Durante largos años la producción cinematográfica nacional fue en el Perú de tres a seis películas de ficción por año. A partir del 2005 y gracias a las nuevas leyes de protección del cine nacional y el apoyo del programa Ibermedia, la producción de cine peruano se sitúa hoy entre diez y veinte películas anuales. De ellas solo una decena logran subvención gubernamental, siendo seleccionadas mediante concurso. De esa producción sólo una decena, entre películas comerciales y cine de autor logran ser distribuidas y estrenadas en su propio país. A modo de comparación cabe señalar que un país como la Argentina produce cerca de 80 películas por año. México, Argentina y Brasil siguen siendo hoy en día los tres principales motores del cine latinoamericano.

Perú es uno de esos países latinoamericanos que a falta de una verdadera industria cinematográfica ha tenido siempre un puñado de ferreas voluntades individuales con ganas de hacer cine y a menudo buen cine. En los festivales internacionales había sobre todo en el pasado un nombre inévitable: Francisco Lombardi, Pancho para los amigos y conocidos, quien se impuso desde los años setenta con una obra muy personal, que va del thriller a un neorealismo peruano de contenido social y político, con guiones originales “Muerte de un magnate”, “ La boca del lobo”, “Tinta roja” , “Ojos que no ven”, “Mariposa negra” o adaptaciones de clásicos de la literatura peruana o mundial, como “La ciudad y los perros”, “Pantaleón y las visitadoras” (novelas de Vargas Llosa) o “Sin compasión” (a partir de “crimen y castigo” de Dostoievski). Su última película “Ella” data de 2009.

“La ciudad y los perros” Francisco Lombardi

Entre los veteranos de ese cine nacional citemos también a Alberto Chicho Durant, quien se destacó en 1991 con “La Gringa” y ganó en el festival de cine peruano en Paris en 2009 con “El premio”. Autor de numerosos documentales acaba de presentar este año 2013 su séptimo largometraje de ficción “Cuchillos en el cielo”. O también Augusto Tamayo prolífico director de cine y televisión, quien en en la década de los noventa firmó en el cine “El bien esquivo” o “Anda, corre, vuela” y compitió en París con “Vigilia” en la edición del 2011. Destaquemos también en los años ochenta, al grupo Chaski compuesto por cineastas como Alejandro Legaspi, Fernando Espinoza, Susana Pastor y Maria Barea, que produjo películas como “Gregorio” o “Juliana”, sobre el tema de los niños de la calle en el Perú.

Otro cineasta histórico peruano, representante de las comunidades indigenas del Cusco, defensor del denominado cine Andino, es Luis Figueroa, quien se había dado a conocer en la década de los sesenta con su magnífica película “Kukuli” recibiendo una elogiosa crítica del historiador de cine francés Georges Sadoul. De la ficción al documental Figueroa nos legó obras como “”Los perros hambrientos” adaptación de la novela de Ciro Alegria, , “Yawar fiesta” basada en la novela de José Maria Arguedas, pero también “Chieraje batalla ritual” que fue prohibida por la dictadura militar en el Perú. Tuve ocasión de entrevistar y conocer al entrañable Lucho Figueroa en el Festival de cine peruano de París, que le rindió en 2005 un cálido homenaje con la proyección de “Kukuli” en versión restaurada. En marzo del 2012 falleció este gran artista y defensor de la cultura andina.

Luis Figueroa “Kukuli”

El festival de cine peruano de París, que organiza la cineasta documentalista peruana afincada en Francia Jovita Maeder, lleva diez años peleando para mantener viva la memoria de ese cine con una fuerte identidad cultural, en donde cohabitan el castellano y el quechua. Todos los cineastas antes citados han pasado en un momento u otro por este festival, recordemos también en la ficción como en el documental cineastas como Rocio Lladó (“Vidas paralelas”), Judith Velez (“La prueba”) Alvaro Velarde (“El destino no tiene favoritos”) Daniel Ro (“El acuarelista”), Andres Cotler (“Pasajeros), Eduardo Mendoza (Manana te cuento) Hector Galvez (“Paraiso”), Alejandro Legaspi (“sueños lejanos”), Carlos Ferrand (“Americano”), o Luis Isasi (Web site story”) recientemente fallecido.

En la década del 2000, en pleno siglo XXI, hemos asistido a la aparición de toda una generación de jovenes cineastas peruanos muy prometedores, que se han ido afirmando individualmente, con itinerarios y carreras muy diferentes, cursando generalmente estudios de cine fuera del país. Una nueva generación compuesta por individualidades de talento que aparecen hoy como los herederos de ese cine peruano de calidad, cine de autor, como se suele decir, que busca perpetuar en el celuloide, hoy digital, la memoria cultural del Perú, afirmando al mismo tiempo la busqueda necesaria de un nuevo lenguaje cinematográfico.

“Octubre” de los hermanos Vega

Claudia Llosa, que ha triunfado en los grandes festivales internacionales con “Made in Usa” 2001, y con “Fausta, la teta asustada”, oso de oro en Berlín 2009, forma parte de esa nueva generación, como también Josué Mendez autor de “Días de Santiago” en 2004 y de “Dioses” en 2008. Los hermanos Daniel y Diego Vega quienes sorprendieron en 2010 en el festival de Cannes con su magnífica película Octubre”, y preparan ya un nuevo largometraje. Sin olvidar tampoco a Javier Fuentes León, quien empezó su carrera en los años noventa y fue galardonado en San Sebastian con “ A contracorriente” en 2009.

“La teta asustada” Claudia Llosa

El último recién llegado, prometedor cineasta peruano de 24 años de edad es Adrián Saba, quien acaba de ganar premios en San Sebastián y en Paris por su ópera prima “El limpiador”, y está escribiendo ya un nuevo guión, con una beca de la Cine Fundación de Cannes, un proyecto que lleva por título “Viaje a Sofia”. Seleccionadores de festivales, críticos y cinéfilos seguimos pues el recorrido de todos ellos con mucha atención.

“El limpiador” de Adrian Saba

Únase a más de 1100 personas que apoyan nuestro periódico

Podrás comentar, enviar sugerencias y además podrás acceder de forma gratuita a eBooks, póster y contenidos exclusivos de nuestros colaboradores.

Periodista profesional en Francia desde 1976. Miembro del Sindicato Francés de la crítica de cine y de FIPRESCI, he cubierto desde 1979 sin interrupción los festivales de Cannes y de San Sebastián, así como otros festivales internacionales. En San Sebastián presento desde 2008, los “Desayunos horizontes” en la sección Horizontes Latinos.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.