Fotógrafos de cine

Directores, actores y actrices han sido también grandes fotógrafos

La fotografía es un arte, un oficio y una profesión cuyos practicantes dedican todos sus esfuerzos a una actividad con la que habitualmente se ganan la vida y que a veces trasciende el anonimato para alcanzar una popularidad paralela a la de los artistas.

El mundo del cine está muy ligado al de la fotografía: ambos trabajan con imágenes. Y así como hay fotógrafos especialistas en retratar el mundo de los rodajes y las vidas de las estrellas de la pantalla, existe asimismo la dedicación a la fotografía de cine como aportación cada vez más importante al resultado final de las películas, premiada incluso con Oscars, Goyas y Globos de Oro.

Tal vez por esta afinidad artística han sido muchos los actores y directores de cine que han tenido una actividad secundaria como fotógrafos. Aquí hemos seleccionado algunos ejemplos.

Dennis Hopper fotógrafo
Dennis Hopper en su faceta de fotógrafo

Actores con cámaras

Si hay un actor cuya obra fotográfica ha sido objeto de grandes elogios y sorprendentes interpretaciones críticas, es Dennis Hopper (1936-2010), protagonista de películas ya míticas como «Rebelde sin causa» y «Gigante», ambas junto a James Dean.

Fue precisamente Dean quien le recomendó que hiciese fotos durante los rodajes. Años más tarde, desde el mundo marginal de la industria cinematográfica al que le habían apartado las drogas y el alcohol, Hopper se aferró a la fotografía como al último salvavidas, viajando por todo el territorio de los Estados Unidos para registrar paisajes urbanos desolados y pueblos marginales a los que había que acceder por carreteras secundarias, en la estela de Dorothea Lange, Robert Frank o Walker Evans.

Fue fotoperiodista en las movilizaciones por los derechos civiles y de los movimientos contraculturales, y retratista de músicos y poetas de la sicodelia: Grateful Dead, Buffalo Springfield, Jefferson Airplane, Neil Young, Allen Ginsberg y Timothy Leary. También fue retratista de celebridades (Andy Warhol, Jane Fonda, Paul Newman). Sólo entre 1961 y 1967 hizo más de diez mil fotografías, que contribuyeron a retomar su carrera cinematográfica en 1969, ahora como director de «Easy Rider». Después vendría otra etapa de sequía, apenas con pequeños papeles en cintas como «Apocalipse Now», donde precisamente interpreta a un fotógrafo hippie.

Su afición a las artes plásticas está presente también en sus fotografías. Su identificación con el expresionismo abstracto está en las imágenes de nubes, mientras el pop art está en las fotos de vallas publicitarias y en los anuncios de las calles. Su obra se expuso en el Stedelijk de Amsterdam, el MAK de Viena, el MOCA de Los Ángeles o el Hermitage de San Petersburgo. El Museo Picasso de Málaga le dedicó una muestra en 2013.

Jessica Lange en su faceta de fotógrafa
Jessica Lange en su faceta de fotógrafa

Jessica Lange alcanzó uno de los éxitos de su carrera junto a Jack Nicholson en «El cartero siempre llama dos veces» a una edad en la que otras actrices inician su decadencia. Fue galardonada con dos Oscar («Tootsie» y «Blue Sky») y protagonizó películas de éxito, desde «King Kong» a la serie «American Horror History».

Durante los rodajes de sus películas iba tomando fotografías que guardaba en cajas y mantenía en secreto. En 2015 sorprendió a todos con una exposición en Barcelona de 134 imágenes en blanco y negro. Se titulaba «Unseen» (no visto), recogidas también en un libro publicado por Silvana Editorial.

Ya había estado en España con su primer profesor de fotografía en la universidad de Minnesota, con el que se casó, el español Francisco Grande (hijo del profesor Grande Cobián), quien le presentó a Robert Frank y Larry Clark en París, pero su afición creció cuando su tercer marido, el escritor Sam Shepard, le regaló una Leica M6 analógica con la que comenzó a fotografiar a su familia y a los compañeros de sus rodajes. Fue la fotógrafa Anne Morin quien orientó su actividad fotográfica hacia los temas que viene practicando en los últimos años, como la serie «Mexican Suites».

Yul Brynner clasificando negativos
Yul Brynner clasificando negativos

Otro importante actor que practicó la fotografía fue Yul Brynner, quien lo hacía frecuentemente retratando a sus compañeros de profesión: Elizabeth Talor, Ingrid Bergman, Mastroiani, Chaplin, Vanessa Redgrave, Anthony Perkins…. Y de personajes como Dalí. Durante el rodaje de «Los diez mandamientos» hizo cientos de fotografías, todas inéditas hasta muchos años después de su muerte.

Yul Brinner era amigo de fotógrafos como Ernst Haas, Inge Morath y John Bryson. En 1999 la FNAC de Madrid acogió una exposición de fotos de Brynner que su hija Victoria había ido recopilando a lo largo de toda la vida del actor.

Stanley Kubrickr fotógrafo
Stanley Kubrickr fotógrafo

En 1945, después de la Segunda Guerra Mundial, el fotoperiodismo se había consolidado como uno de los géneros más destacados. Un adolescente llamado Stanley Kubrick se dedicó entonces a trabajar para algunos medios. A los dieciséis años envió una de sus fotos a la revista Look, que la publicó y le invitó a colaborar en sus páginas. Desde entonces hizo decenas de reportajes en Nueva York y en diversos países. Se hicieron famosas las que tomó al boxeador Rocky Graziano y las de la vida íntima de Betsy Von Fürstenberg.

Según dijo en alguna ocasión fue la fotografía la que le llevó al cine, la que le enseñó a dominar las técnicas visuales. De ahí su triunfo con «La naranja mecánica» y «2001 Una odisea del espacio».

La editorial Phaidon publicó en 2005 «Stanley Kubrick: Drama & Shadows», con su obra fotográfica de 1945-1950, que recoge las primeras experimentaciones de Kubrick con la composición de imágenes y con los temas dramáticos que practicó, cargados de intensidad sicológica.

El libro se divide en cuatro capítulos que recogen más de 350 fotografías: «Metropolitan Life», «Entertainment», «Celebrities» y «Human Behavior». En 2018 el Museum of the City de Nueva York acogió una amplia muestra de sus fotografías, recogidas en un catálogo de la prestigiosa editorial Taschen titulado «Through a Different Lens. The Stanley Kubrick Photographs».

El ruso Andrei Tarkovski, uno de los cineastas de culto del siglo veinte («La infancia de Iván», «Andrei Rublev»), tuvo la fotografía como compañera en algunos tramos de su vida profesional de cineasta. Con una cámara polaroid que le regaló el escritor italiano Tonino Guerra, quien firmó algunos de sus guiones, Tarkovski retrató imágenes del campo ruso, de la casa en la que nació, de miembros de su familia a la que no volvería a ver, que fueron recogidas en el libro «Fidelidad a una obsesión. La obra fotográfica de Andrei Tarkovski». Ochenta de de estas fotos fueron expuestas en la Fundación Luis Seoane de A Coruña en 2009 con el título «Luz instantánea, fotografías, itinerarios y saudades».

Hay cineastas que practican simultáneamente varias expresiones artísticas y uno de ellos es David Lynch, quien se maneja con frecuencia en campos como la pintura, la televisión, el diseño, la música, la publicidad… y la fotografía. Una auténtica cosmovisión de la creatividad en campos aparentemente alejados. Durante la celebración del Festival de cine de Gijón de 2019 se organizó una muestra con el título de «Small Stories», que recogía 55 fotografías de Lynch, todas ellas tomadas en París en 2013. Como en sus películas, las fotos recogen su universo icónico: deformidades, fantasías animales, figuras humanas en interiores hostiles… y un conjunto inquietante de quince cabezas sin rasgos con las que ha querido profundizar en los misterios de la identidad.

El documentalista francés Raymond Depardon («Faits divers», «Delitos flagrantes», «Un hombre sin Occidente») es también un excelente retratista, como lo demuestran sus instantáneas de Che Guevara, Salvador Allende, Martin Luther King, Mitterrand, o Jimmy Carter, todas ellas con diferentes niveles de lectura, desde la manera de aproximarse al personaje hasta la invitación a reflexionar sobre el concepto de poder.

Depardon no es un fotógrafo cualquiera, pues pertenece desde hace años a la Agencia Magnum y fue uno de los fundadores de Gamma. Su primera vocación fue la de fotoperiodista; de ahí su interés por los personajes públicos de la política internacional como Nelson Mandela, André Malraux, John Kennedy, De Gaulle… hasta Sarkozy. A través de las fotografías de Depardon se observa la evolución del uso de los medios por parte de los políticos. A algunos sólo los pudo retratar desde la distancia en mítines y actos públicos, mientras que otros le han permitido acceder a la intimidad de sus casas y de sus despachos.

Pedro Almodovar fotógrafo
Pedro Almodovar, fotógrafo

También los españoles

En las películas de Pedro Almodóvar aparecen con frecuencia fotografías, como la del famoso del seminarista portero, de Masats, en «La mala educación» o la de Pina Bausch en la cabecera de la cama de Leonor Watling en «Hable con ella», porque el director de cine cree que la fotografía tiene un gran poder narrativo y confiesa que en él actúa como ansiolítico.

El género fotográfico que practica Almodóvar es fundamentalmente el de los bodegones y las naturalezas muertas. Con el título «Vida detenida» (porque la mayoría retrata momentos de vida, no cosas muertas, dice) en 2018 expuso sus fotografías en las galerías madrileñas Marlborough y Fresh Gallery. «Vida detenida» (still life) es el nombre que se da en inglés a las naturalezas muertas en pintura. Son fotos de jarrones y de flores con luz natural y con una cámara digital, en las que Almodóvar homenajea a artistas («La hora de Zurbarán», «Morandi, siempre»), influido por la pintura hiperrealista de Antonio López.

A finales de los años cincuenta y primeros sesenta, Juan Goytisolo hizo uno de sus frecuentes viajes a los almerienses campos de Níjar acompañado del cineasta Vicente Aranda, que era hijo de un fotógrafo. El que más tarde sería director de cine acababa de regresar de Venezuela con un coche y una cámara Kodak con la que iba registrando lo que con el tiempo se convirtió en un fascinante documento gráfico.

Esas fotografías, que se adjuntaron a una de las ediciones de «Campos de Níjar», la novela de Goytisolo, se las entregó el escritor al exministro José Guirao en 1985, quien las donó al Centro Andaluz de Fotografía (CAF). Además de retratos de Goytisolo, las fotos registran aspectos de la sociedad de aquel momento, con gentes de la zona, niños jugando y lavanderas.

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Profesor de la Universidad Complutense de Madrid. Periodista cultural Asignaturas: Información Cultural, Comunicación e Información Audiovisual y Fotografía informativa. Autor de "Qué es la fotografía" (Lunwerg), Periodismo Cultural (Síntesis. Madrid 2006), Cultura y TV. Una relación de conflicto (Gedisa. Barcelona, 2003) La mirada en el cristal. La información en TV (Fragua. Madrid, 2003) Perversiones televisivas (IORTV. Madrid, 1997). Investigación “La presencia de la cultura en los telediarios de la televisión pública de ámbito nacional durante el año 2006” (revista Sistema, enero 2008).

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