Goya: Retratos en la National Gallery

La gran pinacoteca londinense exhibió en enero 2016 la primera monográfica dedicada exclusivamente a retratos pintados por Goya. Un tercio de su producción artística fueron retratos, de los cuales aún se conservan más de 150 ejemplares. La muestra de la Nacional Gallery acogió aproximadamente la mitad de la producción de retratos del artista.

La vida de Goya, quien nació antes que Mozart y Casanova y sobrevivió a Napoleón, abarcó 82 años. Observador fuera de lo común y mordaz analista social, fue testigo de los grandes acontecimientos dramáticos que alteraron el curso de la historia de Europa. La muestra Goya: The Portraits sigue la trayectoria del artista desde sus inicios en la corte madrileña hasta su nombramiento como pintor de cámara del rey Carlos IV y como retratista preferido de la aristocracia española. hace un recorrido del difícil periodo transcurrido desde el reinado de José Bonaparte a la ascensión al trono de Fernando VII, para acabar con sus últimos trabajos de los años de autoexilio en Francia.

Goya. El Duque de Wellington. National Gallery. Londres

En palabras del comisario de la muestra, Xavier Bray, el objetivo de la exposición era situar a Goya como uno de los mejores retratistas de la historia. Con su enfoque innovador y poco convencional, el pintor trascendió los códigos del arte del retrato, supo captar la psicología y vida interior de sus modelos, incluso en sus retratos formales más solemnes y memorables”.

Esta exposición sin precedentes mostró en la londinense Plaza de Trafalgar unos setenta de los retratos más notables de Goya, pertenecientes a colecciones públicas y privadas de todo el mundo. Entre ellos hay ejemplares que se ceden en contadas ocasiones y otros que nunca se han exhibido ante el público por haber permanecido en manos de descendientes de los propios modelos. En la muestra podrá observarse la variedad de técnicas que utilizaba Goya para sus retratos: desde óleos a tamaño natural hasta miniaturas sobre cobre o dibujos en tiza negra y roja. En este recorrido cronológico y temático, podremos adentrarnos por vez primera en el progreso técnico, estilístico y psicológico del Goya retratista.

Desde São Paulo a Nueva York, pasando por México y Estocolmo, colaboradores privados e institucionales han demostrado con sus cesiones una extraordinaria generosidad. Muestra de ello es el excepcional préstamo de una decena de cuadros del Museo del Prado de Madrid. Una de las obras cumbre que figuran en la muestra es el retrato La duquesa de Alba (The Hispanic Society of America, Nueva York), que por segunda vez ha salido de Estados Unidos y por primera vez está Gran Bretaña. Este retrato de la íntima amiga y mecenas de Goya realizado en 1797, muestra a la duquesa vestida de maja, de negro y con mantilla, señalando con su mano las significativas palabras autógrafas del pintor, “Solo Goya”.

Goya. La Duquesa de Alba. The Hispanic Society de Nueva York.
Goya. La Duquesa de Alba. The Hispanic Society de Nueva York.

Destaca la presencia en la muestra de retratos de otros mecenas que ayudaron a Goya en su trayectoria ascendente hasta convertirse en pintor de cámara, como lo había hecho Velázquez más de ciento cincuenta años antes; retratos de  El conde de Floridablanca (Banco de España, Madrid) y Los duques de Osuna y sus hijos (Museo Nacional del Prado, Madrid), que actuaron de mecenas influyentes ante la Casa Real a favor del pintor. El monumental retrato colectivo La familia del infante don Luis de Borbón (Magnani Rocca Foundation, Parma) se encuentra aquí junto con otros de los retratos que realizó Goya de la familia del infante cuando vivían exiliados de la corte española.

Otras obras destacadas son el magnífico retrato de Don Valentín Bellvís de Moncada y Pizarro (Fondo Cultural Villar Mir, Madrid), un cuadro inédito que hasta ahora nunca se ha mostrado en público, y el de La condesa-duquesa de Benavente (colección privada española), que rara vez se expone. El retrato del secretario de Estado Francisco de Saavedra (Courtauld Gallery, Londres), realizado en 1798 y recientemente restaurado, se expone por primera vez desde hace más de cincuenta años junto al lienzo pintado el mismo año que representa a su amigo y también ministro Gaspar Melchor de Jovellanos (Museo del Prado, Madrid).

Goya. La familia del infante Don Luis. Magnani Rocca Foundation. Parma, Italia
Goya. La familia del infante Don Luis. Magnani Rocca Foundation. Parma, Italia

 

El retrato de María Ignacia Álvarez de Toledo, condesa de Altamira con su hija María Agustina,  nunca había salido de la colección Lehman del Metropolitan Museum of Art de Nueva York. Ahora está por primera vez en Europa, reunido con el de su esposo El conde de Altamira (Banco de España, Madrid) y el de su hijo Manuel Osorio Manrique de Zúñiga (The Metropolitan Museum of Art, Nueva York), vestido con rico ropaje rojo a la moda del momento, jugando con una urraca domesticada que lleva en el pico la tarjeta de visita de Goya. Fue poco después de terminar el imponente retrato de la condesa de Altamira, con su brillante vestido de seda con bordados y su expresión introspectiva, cuando nombraron a Goya pintor oficial de la corte del rey Carlos IV de España.

Precisamente era en sus retratos aristocráticos en los que Goya conseguía combinar sus dotes de observación y su técnica depurada para crear retratos memorables, mediante la captación de diversos aspectos de la personalidad de sus modelos en una mirada o gesto sutil, que a menudo no los favorecía. En el de Carlos III en traje de cazador (Colección Duquesa del Arco, Madrid), el rey está representado de pie, en una pose inspirada directamente por los retratos de caza de Velázquez de la familia real española más de un siglo antes. Pero en el rostro curtido y surcado por profundas arrugas con un gesto un tanto irónico, Goya está revelando con claridad la personalidad del rey: un hombre cultivado, amante de la naturaleza y de su gente. De otro modo, en el retrato de Fernando VII (Museo del Prado, Madrid) se puede apreciar la desconfianza de Goya hacia este monarca absolutista obsoleto que abolió la Constitución de Cádiz y reinstauró la Inquisición.

Goya. La marquesa de Santa Cruz. Museo Nacional del Prado. Madrid
Goya. La marquesa de Santa Cruz. Museo Nacional del Prado. Madrid

 

En contraposición a la formalidad de sus retratos de la realeza, la muestra incluye también obras más personales de Goya, entre ellas varios autorretratos con diferentes técnicas, así como representaciones de sus familiares y amigos. Trascurrieron cuarenta y siete años entre el primer Autorretrato de la muestra (cerca de 1773, Museo Goya, Colección Ibercaja, Zaragoza), pintado antes de cumplir treinta años y el último, Goya atendido por el Dr. Arrieta (1820, The Minneapolis Institute of Art), pintado tras una enfermedad que estuvo a punto de acabar con su vida cuando tenía setenta y cuatro años. También están los más allegados del pintor: su mujer, Josefa Bayeu (Colección Abelló, Madrid); su hijo, Javier Goya (cortesía del Metropolitan Museum of Art); su mejor amigo, Martín Zapater (Museo de Bellas Artes de Bilbao), con quien mantuvo una larga relación epistolar. La antología se cierra con la obra postrera del artista, un retrato de su único nieto, a quien tanto quería, Mariano Goya (Meadows Museum, SMU, Dallas), que pintó meses antes de morir el 16 de abril de 1828. Este retrato es todo un testimonio del talento, la destreza y la rotunda creatividad de un artista que se dedicó al arte con perseverancia hasta sus últimos días.

Goya. Condesa de Altamira con su hija María Agustina. Col. Lehman, Metropolitan Museum of Art, Nueva York
Goya. Condesa de Altamira con su hija María Agustina. Col. Lehman, Metropolitan Museum of Art, Nueva York

 

El director de la National Gallery, Gabriele Finaldi, opina que: “Esta exposición constituye la visión de conjunto más completa de los retratos de uno de los pintores más profundos y mordaces de la historia del arte. La mirada de Goya atraviesa el aspecto exterior para revelar la flaqueza y fortaleza de los hombres, su insensatez y su sabiduría”.

Garrett Curran, director ejecutivo en el Reino Unido de la entidad patrocinadora, Credit Suisse, declaró: “Nos complace enormemente patrocinar la muestra Goya: The Portraits de la National Gallery, la primera dedicada en exclusiva a la obra de Goya como retratista, gracias a la cual los visitantes tendrán una oportunidad excepcional de observar los grandes cambios en la historia sociopolítica europea de los que Goya fue testigo, así como a sus principales protagonistas”.

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