ONU: se cuadruplican los niños apátridas en Europa 

Los menores tienen acceso limitado a los derechos y servicios básicos como la educación y la atención médica, y pueden enfrentar discriminación de por vida.

La Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) y Unicef señalan en un comunicado conjunto que alrededor de medio millón de personas en Europa son apátridas, muchos de ellos niños, y se necesitan medidas urgentes para que ningún pequeño nazca, o permanezca, sin nacionalidad.

© UNHCR/Roger Arnold Una familia apátrida en Skopje, Macedonia
© UNHCR/Roger Arnold
Una familia apátrida en Skopje, Macedonia

A medida que ha aumentado el número de niños solicitantes de asilo desde 2010, también se ha incrementado el número de menores identificados como apátridas. En 2017, alrededor de 2100 menores se registraron como tal, una cifra cuatro veces mayor en comparación con 2010.

Los niños sin nacionalidad tienen acceso limitado a los derechos y servicios básicos como la educación y la atención médica, y pueden enfrentar la discriminación de por vida. La falta de documentos oficiales puede ponerlos además en mayor riesgo de sufrir violencia, abuso y trata, y poner a ellos y a sus familias en riesgo de ser arrestados y detenidos.

“La vida se apila contra un niño apátrida desde el principio. Como todos nosotros, pueden soñar y tener esperanza, pero los obstáculos legales que enfrentan a menudo significan que sus sueños son frustrados antes de que sean adultos, y que su potencial se desperdicie”, aseguró Pascale Moreau, directora de la oficina para Europa de ACNUR.

Los niños más afectados

Según la Acnur, existen tres tipos de niños que se ven particularmente afectados: el primero, aquellos que nacen apátridas en Europa porque sus padres también lo son, o porque no pueden heredar su nacionalidad debido a la discriminación de género y las brechas en las leyes al respecto; el segundo, son los niños que nacen en Europa pero sus nacimientos no son registrados al nacer en poblaciones minoritarias vulnerables como los romaníes; y el tercero, los niños de países con poblaciones apátridas que llegan al continente como refugiados y solicitantes de asilo.

“Todos los niños tienen derecho a un nombre y una nacionalidad. Los gobiernos no solo tienen la responsabilidad de adoptar salvaguardas que impidan que un niño nazca apátrida, sino también de brindar asistencia legal y apoyo para garantizar que cada niño apátrida se dé cuenta de su derecho a la ciudadanía”, indica Afshan Khan, director regional de UNICEF.

Las soluciones

Unicef y Acnur proponen una serie de soluciones efectivas y sostenibles de bajo costo para abordar mejor la apatridia infantil en Europa:

  • Asegurarse de que cada refugiado o niño migrante sin nacionalidad esté debidamente identificado y protegido al llegar a Europa.
  • Simplificar los procedimientos para permitir que los niños apátridas adquieran una nacionalidad lo antes posible.
  • Adoptar o enmendar la legislación para incluir salvaguardas que otorgan la nacionalidad a todos los niños nacidos en un país.

Además, deben emprenderse campañas de información dirigidas a las familias con mayor riesgo de apatridia porque pueden ayudar a identificar a los niños no registrados y apoyar a las familias con los procedimientos de registro.

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