Escuelas para el siglo XXI

El director de Educación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el alemán Andreas Schleicher, quien dedica el libro Primera clase. Cómo construir una escuela de calidad para el siglo XXI (Fundación Santillana, 2018) “a los profesores del mundo”, nos ilumina el que a su juicio ha de ser el camino de la necesariamente reformable educación mundial. 

La educación y las falsas creencias

OCDE-Primera-Clase Escuelas para el siglo XXIMe gusta Primera clase… especialmente cuando se dedica a desmentir algunos mitos. Mitos como estos:

Los pobres siempre tendrán malos resultados en la escuela, su destino es la precariedad; los inmigrantes bajan el rendimiento global de los sistemas de educación; el éxito en la educación consiste únicamente en gastar dinero; las clases más pequeñas siempre significan mejores resultados; más tiempo de aprendizaje genera mejores resultados; el éxito en la educación tiene que ver con el talento heredado; algunos países tienen mejores resultados educativos debido a su cultura; solo los mejores graduados deberían ser profesores; y seleccionar a los estudiantes por sus aptitudes es la forma de elevar los estándares.

Recomendado ese capítulo que tira por el suelo tantas verdades asumidas (mal asumidas), me voy a centrar en mi análisis de Primera clase. Cómo construir una escuela de calidad para el siglo XXI en lo que a mi juicio es la esencia de este libro necesario: lo que necesitamos para adecuar los sistemas educativos a la nueva realidad presente y cada vez menos futura (o, mejor, a la realidad en permanente cambio) es organización. Como tantas veces: ORGANIZACIÓN.

“Las políticas y las prácticas de gran calidad no se consiguen dejando que mil flores florezcan, requieren un entorno propicio diseñado con cuidado, que pueda dar rienda suelta al ingenio de profesores y centros educativos y desarrollar capacidades para el cambio. Requieren líderes que aborden las estructuras institucionales que con demasiada frecuencia se basan en los intereses y hábitos de educadores y administradores en lugar de basarse en los estudiantes, líderes que sean sinceros sobre el cambio social, imaginativos en la elaboración de políticas y capaces de usar la confianza que se ganaron para realizar reformas efectivas.”

El futuro de ellos. No el pasado nuestro

Schleicher es el padre del documento internacional más influyente a la hora de abordar la reforma educativa, el estudio ampliamente conocido como Informe PISA (Informe del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes-Programme for International Student Assessment). Y tiene muy clara una premisa ineludible:

“Se trata de preparar a los estudiantes para su futuro, no para nuestro pasado”.

Aunque sabe Schleicher muy bien que “saber lo que están haciendo los sistemas exitosos aún no nos dice cómo mejorar los sistemas menos exitosos”, también ha aprendido algo tras todo el andamiaje salido de PISA. Lo siguiente es “lo que sabemos sobre los sistemas de educación de éxito”…

“Lo primero que aprendimos es que los responsables de los sistemas de educación con un rendimiento alto han convencido a sus ciudadanos de que vale la pena invertir en el futuro a través de la educación, en lugar de gastar en recompensas inmediatas, y de que es mejor competir por la calidad del trabajo en vez de por su precio.”

Sí, hay que “hacer de la educación una prioridad”.

Otras cosas que sabemos es que “dar valor a la educación solo es una parte de la ecuación”, “que cualquier estudiante puede aprender”: hay evidencias de que “todos los estudiantes pueden alcanzar estándares altos”, hay países donde “se ha pasado de clasificar el talento humano a desarrollarlo”.

También nos ha enseñado PISA (sus informes, claro está) que…

“los mejores sistemas de educación tienden a abordar la diversidad de las necesidades de los estudiantes con prácticas pedagógicas diferenciadas, sin comprometer los estándares. Son conscientes de que los estudiantes comunes pueden tener talentos extraordinarios y personalizan la experiencia educativa para que todos los estudiantes puedan cumplir los estándares altos. Además, los profesores de estos sistemas no solo apuestan por el éxito académico de sus estudiantes, sino también por su bienestar.”

Si, a la hora de lograr la mejora educativa, hay una obligación ineludible es sin duda esta: “contratar y conservar a profesores de alta calidad”:

“La calidad del sistema de educación no supera la calidad de sus profesores en ningún lugar. Los mejores sistemas de educación seleccionan e instruyen a su personal docente de forma minuciosa. Mejoran el rendimiento de los profesores que tienen dificultades y diseñan los salarios de los profesores para que reflejen su nivel profesional. Proporcionan un entorno en el que los profesores trabajan juntos en el planteamiento de buenas prácticas y motivan a los profesores para que crezcan en sus carreras”.

Otra clave de bóveda para obtener sistemas educativos eficientes, convenientes, es “desarrollar responsables de la educación competentes”:

“Los sistemas de educación con mejor rendimiento proporcionan educación de alta calidad en todo el sistema para que todos los estudiantes se beneficien de una enseñanza excelente. Para conseguir esto, esos países atraen a los directores más fuertes a los centros educativos más difíciles, y a los profesores más talentosos a las clases más desafiantes.”

Nada de todo lo anterior se puede alcanzar sin “encontrar el nivel correcto de autonomía escolar”, sin “pasar de la rendición de cuentas administrativa a la profesional”, pasando de gastar más a hacerlo de forma inteligente.

Finalmente

Dejo para el final esta cita a modo de aldabonazo sobre las conciencias de TODOS:

“Los sistemas de educación tienden a reproducir las ventajas y desventajas sociales, tal como reflejan los resultados de PISA. Resulta especialmente decepcionante que en muchos países los avances que se han logrado para ofrecer a todos los niños la misma oportunidad de alcanzar el éxito sean sorprendentemente escasos.”
Andreas Schleicher

José Luis Ibáñez Salas
Editor de material didáctico para diversos niveles educativos en Santillana Educación, historiador y escritor. Director de la revista digital de divulgación histórica Anatomía de la Historia, es autor de El franquismo, La Transición, ¿Qué eres, España?, La Historia: el relato del pasado y La música (pop) y nosotros (publicados los cinco libros por Sílex ediciones), fue socio fundador de Punto de Vista Editores y escribe habitualmente relatos (algunos de los cuales han aparecido en el blog literario Narrativa Breve, dirigido por el escritor Francisco Rodríguez Criado) y artículos para distintos medios de comunicación, como la revista colombiana Al Poniente o las españolas Nueva Tribuna, Moon Magazine y Analytiks. Tiene escrita una novela y ha comenzado a escribir otras dos.

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