‘Un viaje por la Raya’ de José Ramón Alonso de la Torre

El libro ‘Un viaje por la Raya’ ha sido definido como el “primer recorrido completo por la frontera hispano-portuguesa, población a población, desde Ayamonte hasta Caminha”, escrito por el profesor y articulista José Ramón Alonso de la Torre

Un viaje por la Raya cubierta Sin duda, hacía falta una obra así por lo que, de inicio, el autor solo merece parabienes y elogios por abordar, por primera vez de forma completa, estos más de mil doscientos kilómetros que forman la frontera común y que lleva siglos delimitada, con pequeñas modificaciones.

Sus páginas se dividen en tres partes que vienen a corresponder, mutatis mutandis, la primera con la frontera de Andalucía con el Algarve y Baixo Alentejo; la segunda y más amplia, la de Extremadura, con el Alentejo y Beira Baixa, mientras que en la tercera, unifica la Raya en Castilla y León con Galicia abarcando las zonas paralelas portuguesas de la Beira e Serra da Estrela, Douro, Tras os Montes, Alto Támega y Minho.

Los 128 capítulos que abarca tienen distinta extensión, algunos apenas una páginas y otros seis o siete.

Arribes del Duero entre España y Portugal
Arribes del Duero entre España y Portugal

La obra cuenta con un extenso y profundo epílogo del historiador César Rina y un amplio reportaje gráfico de Esperanza Rubio.

Estoy seguro que el autor coincidirá conmigo que, además de las fotos, los lectores agradecerían un mapa, aunque fuera dividido en las tres partes, como tienen otros libros de esta índole, para seguir todo el recorrido.

Eso sí, la verdad es que me parece un poco pretencioso por la editorial citarlo como «libro definitivo» ya que todo cambia, como cantaba la ‘Negra Sosa, me parece mucho más adecuado citarlo como imprescindible y, sobre todo, necesario. Ya va por la tercera edición, muestra, sin duda, del interés que ha suscitado.

Vaya por delante que uno es un habitual de la Raya pero no la ha recorrido completa, el autor ha vivido en siete de las nueve provincias fronterizas, el que escribe solo en dos, por lo que hace unos pequeños aportes y reflexiones al amplio y detallado texto que nos propone el autor.

Parto de la premisa que uno no puede amar una tierra, como es Portugal, sin amar a sus gentes y por eso destacar que más que los amplios datos de todo tipo que aporta el autor, desde historias de las localidades, sus restaurantes, hasta pasajes históricos, monumentos, hoteles, anécdotas y demás, lo que hay que elogiar son las declaraciones de los protagonistas, los habitantes de un lado y otro que habitan en la Raya, esas entrevistas son el alma del libro que aportan el necesario factor humano de los que habitan esas tierras.

Recordemos datos: los portugueses viajan más a España, un 80 frente a un 50 por ciento de los que hacemos el camino inverso, pero precisamente es Portugal el país más visitado por los españoles. Muchísimos españoles lo único que conocen del extranjero es Portugal.

En el recorrido de sur a norte, que empieza y termina en ferri (conozco el de Caminha, no el de Ayamonte) al igual que uno ha pasado por el conocido paso de Rosal, tan vinculado a la detención del poeta Miguel Hernández (página 42).

Las referencias que hace a dos artistas (páginas 23 a 26) me rememoran el privilegio que tuve de entrevistarlos, hoy desgraciadamente, no están entre nosotros.

El primero, Carlos Cano (1946-2000), inolvidable autor de ‘María la Portuguesa’, ‘…de Ayamonte hasta Vila Real….’, del que recordaré el pregón del Carnaval de Cádiz de 1988 y el de la Feria de Algeciras del año 2000. Era un ser humano excepcional.

El otro, el guitarrista Paco (1947-2014), el hijo de Luzía Gomes, portuguesa de Castro Marim, y que pudo ver ese monumento excepcional a su hijo que le erigieron en su ciudad natal y que, por cierto, cambió de ubicación. Hijo predilecto de Algeciras en 1999 ofreció entonces un concierto en el parque María Cristina cuya crónica hice por cierto.

En la referencia, muy extensa, de la Raya entre Portugal y Extremadura, agradecer su texto y tendré muy en cuenta sus aportaciones, ya que conozco poco y nada. Me llama la atención la historia del Schindler portugués (página 54), las aldeas de fala galega o algo parecido que asemeja algo así a la aldea de Ásterix que resisten con su peculiar lengua (página 295), el asesinato del general ‘sin miedo’ Humberto Delgado (página 127) y, por supuesto, el caso tan conocido de Olivenza, al que dedica algo más de cinco capítulos (páginas 105 a 123) y del que me acuerdo, recibía en la redacción los comunicados casi diarios de los irredentistas portugueses.

También citar el caso de Mértola (página 31), que rememora el largo pasado portugués en Marruecos (allí murió un rey, Sebastiao I (1554-1578) y el infante santo, Fernando (1402-1443)) donde, a día de hoy, están hermanadas, Mértola con Chauen, Lagos con Alcazarquivir, Sintra y Albufeira con El Jadida y Faro con Tánger.

En cuanto a los mitos y leyendas, una aportación es que el caso de la fortaleza de Monsanto (página 284) recuerda sobremanera al de Deu-la-Deu (errata, es singular, hay un excelente vinho verde con ese nombre) en Monçao (página 385) cambiando becerra y trigo por panes.

La historia de la bicicleta (página 208), la enlazo con otra curiosa frontera peninsular, como es la de Gibraltar a La Línea, porque allí se encuentra el monumento a esos trabajadores españoles que, precisamente, son representados con una bicicleta, con la que pasaban la Verja.

También hallo similitudes entre Algeciras y Badajoz (página 166): localización fronteriza, importante legado árabe, festividad de Tosantos y la Plaza Alta como centro neurálgico, entre otras.

Respecto a los nombres de ciudades con reflejo, aunque algunas estén separadas de la Raya, recordar los casos de Guarda / A Guarda, Penafiel / Peñafiel, Montijo / Montijo, Benavente / Benavente, Gondomar / Gondomar, Belmonte / Belmonte y Almeida / Almeida de Sayago.

Del mismo modo, indicar que algunos datos históricos me generan dudas y especifico uno concreto: en la página 111 cita que el único rey salmantino de la historia de España, conquistador de Algeciras donde tiene monumento, y quien murió en el cerco de Gibraltar, Alfonso XI (1311-1350) se casó en Juromenha con su prima María (1313-1357), hija del rey portugués Alfonso IV (1291-1357). Hasta donde leí, la boda fue en otra localidad fronteriza pero mucho más al norte, Alfaiates, que recorre el autor en la página 328. Como uno no es historiador y desde luego, consultando en internet no se despejan todas las dudas, algún amable lector con conocimientos históricos adecuados podría aclararlo. En todo caso, puede ser que ambos datos sean ciertos y hubiera dos ceremonias religiosas.

Hay mucha referencia a la gastronomía, amplia, variada y con muchas especificaciones que son muy de agradecer. No me extraña lo que escribe que son más seguidos sus artículos gastronómicos que otros más trabajados (página 58). Sin duda, Alonso tiene una base importante del tema al haber escrito antes numerosos artículos y varios libros sobre la frontera hispano-portuguesa como ‘R & R, guía de restaurantes de la Raya’.

A este respecto mencionar algo obvio, Portugal es un paraíso gastronómico, sin duda, y que la ventaja de vivir cerca de la Raya es poder abastecerse de sus productos si bien, aclaro, personalmente, jamás he hecho un viaje al país vecino para practicar eso que llaman ‘turismo gastronómico’, que sí existe en muchos casos, según nos explica el autor.

A la larga lista de platos decir que hago una defensa del bacalao (ya se sabe lo que dicen allí, hay una receta distinta por día del año) de Gomez de Sá, cuyo inventor cuenta con una placa en su casa natal de Porto (en un futuro, y de seguir la tendencia actual, es posible que en España también los cocineros tengan ese reconocimiento, ya algunos son doctores honoris causa) además del clásico dorado, o a bras, (página 109) que tanto se menciona, y por supuesto, hago una defensa pasional y profunda dos Vinhos Verdes.

Otro inciso gastronómico, yo sí he encontrado la feijoada transmontana en Tras os Montes. Debo ser un privilegiado, por lo que cuenta el autor.

Echo de menos en todo el texto como buen rayano que es el autor, una referencia a los cambistas y al cambio de monedas. Recordemos que hasta hace veinte años y en los largos años de ambas dictaduras y democracias, los escudos y pesetas convivían y había auténticos cambistas que ora un lado, ora al otro, debían duplicar letreros, y si se podía, buscar el máximo beneficio. La devaluación de una moneda a ambos lados suponía el inmediato cambio de precio de productos. Siempre me acordaré en 2002, recién estrenada la moneda común, el comentario lleno de satisfacción de un comerciante en Valença do Minho: «Esta é a melhor invenção de a União Europeia».

Restos del Castillo de Mogadouro
Restos del Castillo de Mogadouro

Uno lo que mejor conoce in situ son las localidades desde Castilla y León hasta llegar al fin del Miño, ya en Galicia, y de las que ya he escrito, por si algún amable lector estuviera interesado ahondar, citar BelmonteCovilhãMiranda do Douro y Monçao, Alcañices, Almeida, Mogadouro (capital lusa de los cogumelos, diferenciar del gurumelo, página 41) y Bragança, entre otras.

En cuanto al fútbol, si se me permite, hay mucho que aportar. Uno conoce bastante y ha escrito del fútbol portugués, es más, en el libro colectivo ‘Del balón enamorado’ (fundación Cajasol, 2019) escribo un relato, el único dedicado a un club luso, al da Bessa, de una ciudad que conozco bastante y que, coincido con el autor (página 218) en declararle mi total preferencia, Porto.

Respecto a la anécdota, insulto incluido (página 218), de O Noso Derbi (aún tardará en celebrarse uno, viendo dónde está uno y el otro) indicarle que no se vaya tan lejos. Recuerdo año 1995, la Liga decide que tienen que bajar Sevilla y Celta. En las protestas en la ciudad olívica, se ondeaban banderas portuguesas, y muchos pedían jugar en su liga, si eran descendidos por una decisión tomada en un despacho. Por cierto, en la que menciona como Tele Gaita, TVG, tiempo atrás emitían en horario nocturno, un partido de la liga portuguesa en abierto.

Lamento indicarle que el estadio del Badajoz no es «el más fronterizo de Europa» (página 163). Si ya dentro de la península albergo serias dudas, con el del histórico Real Unión de Irún, apenas a quinientos metros de la frontera, ya dentro del continente claramente no lo es. Citar el caso del Chester FC, sexta liga inglesa (National League North) y que su estadio está en Gales y su aparcamiento en Inglaterra, y el más reciente, el de Kostajnica, en la frontera entre la República Serbia de Bosnia y Croacia.

Sin duda, la mayor conexión rayana de todo tipo es entre Galicia y norte de Portugal, seguida por la extremeña, destacando Elvas y Badajoz, además de Vilar Formoso / Fuentes de Oñoro y Ayamonte / Vila Real.

Respecto a las líneas ferroviarias, suspendido el Lusitano que ahora pasa por Castilla-León y no por Extremadura como antaño, recordar el importante papel del tren Celta, cuya línea se quiere potenciar, una vez llegue, por fin y de forma definitiva el AVE a Galicia. Por cierto, una localidad portuguesa rayana, Bragança, será la más cercana a un AVE español.

En cuanto a la bibliografía, no se incluye ninguna, ni falta que hace, todo sea dicho. Por este motivo, me atrevo a mencionar varios libros que puedan ayudar a lectores que quieran ampliar conocimientos sobre la Raya en particular, y Portugal, en general. Por cierto, de todos los autores que mencionaré ninguno es extremeño, y es que en todas las zonas fronterizas hay quien escribe mucho y bien de la Raya, discrepo en este punto del epílogo (página 401) que solo cita dentro de la «prensa regional» a los de su región.

No me remontaré al ya clásico ‘Viaje a Portugal’ del premio Nobel José Saramago (1922-2010), que cumple ya cuatro décadas. Se puede añadir el recorrido de ‘Tras os Montes’ (1998) así como sus artículos ‘Balada de Portugal’ (1987) y ‘Tres postales portuguesas’ (1993) de Julio Llamazares. También del periodista Ernesto Escapa (1954-2019) ‘Corazón de Roble’ (2011) que sigue el trayecto del río Duero, mencionar específicamente la parte referida a la zona transfronteriza y llegada al Atlántico, desde los capítulos 15 al 22, páginas 322 a 432.

Otro periodista, el rayano Agustín Remesal rememora a Miguel de Unamuno (1864-1936) en su obra ‘Por tierras de Portugal. Un viaje con Unamuno’, ya con dos ediciones, y que vuelve a recorrer los pasos del ya clásico ‘Por tierras de Portugal y España’ (1911) que escribiera hace más de un siglo el escritor vasco, con alusiones a zonas transfronterizas.

Asimismo, otra obra completa es ‘Caldo Verde’ (2018) del periodista, profesor, y actual presidente del Consejo Audiovisual de Andalucía, Antonio Checa, quien, a través de sus más de 310 páginas, con amplias fotografías, recorre todo el país vecino, incluidas las islas de Madeira y Azores, haciendo referencias a muchas localidades cercanas a la Raya.

Por último, una obra bilingüe, bien cuidada, con mapas, aunque sin fotos, ‘Nos caminhos de um Reino Matriz-Por los caminos del reino materno’ (2016), escrito por el portugués Joaquim M. Palma. Inicia el viaje en Valencia de Alcántara y termina en Miranda do Douro, tras serpentear y entrar en España, siguiendo el trazado del antiguo Reino de León.

Una reflexión que me sugiere este libro de viaje a la Raya de José Ramón Alonso, es que bien merecería una lectura por parte de todos los políticos y técnicos que les acompañan en cada cumbre hispano-lusa, como en la próxima a celebrar en Trujillo.

La obra finalmente cuenta con una inusual unanimidad en los tiempos que corren, nada menos que cuatro directores (tres hombres y una mujer) de diarios diferentes (tres de ellos más que centenarios) que se encuentran en las cuatro comunidades autónomas rayanas elogian el libro y al autor.

Valga, muy modestamente, por mi parte como exdirector de un diario que ya no existe, pero ubicado mucho más cerca de una frontera que los anteriores, mi sincero reconocimiento y homenaje a José Ramón Alonso ya que he disfrutado con su lectura. Por último, sospecho, ambos seguiremos escribiendo del país vecino.

Biografía

José Ramón Alonso de la Torre (Cáceres, 1957) ha desarrollado su vida como articulista, escritor y profesor entre Galicia y Extremadura y ha vivido en cinco de las siete provincias rayanas.

Actualmente dirige la Escuela Superior de Arte Dramático de Extremadura desde su creación en 2009. Colabora en prensa escrita en los periódicos Hoy de Extremadura y La Voz de Galicia. También fue asiduo en las páginas del suplemento dominical El Semanal, El Periódico de Cataluña, Diario de León, Diario 16, Interviú, Viajar, El Dominical, Geo y Capital.

Ha publicado cientos de artículos y varios libros sobre la frontera hispano-portuguesa como ‘R & R, guía de restaurantes de la Raya’ o ‘La frontera que nunca existió’.

Además es autor de las novelas ‘Expediente Ojos de Orgasmo’ y ‘El peluquero de Franco’.

  • ‘Un viaje por la Raya’, José Ramón Alonso de la Torre
  • Epílogo: César Rina Simón Fotos: Esperanza Rubio.
  • El Paseo Editorial, mayo 2021
  • Precio: 23,95 euros. 422 páginas

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Periodista. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona, rama Periodismo con cursos de doctorado, estudios sobre Marruecos contemporáneo y el Sáhara Occidental. Más de 30 años de periodismo, la mayoría en prensa escrita, ha trabajado a ambas orillas del Estrecho de Gibraltar, casi 13 años en el extinto diario El Faro Información, en Algeciras, donde empezó de redactor y del que fue su último director y en Tánger dos años en un diario digital. Además ha participado en la mayoría de los Congresos de Periodistas del Estrecho desde el inicial en 1993 hasta el último en 2019. Gran aficionado al ajedrez y amante de Portugal. Ha publicado un libro, ‘Artículos periodísticos. Apuntes para la historia de la prensa de Algeciras’.

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