Solo
Se acostó mientras miraba cómo su madre dejaba la habitación. Todo era mejor cuando estaba papá. Papá jugaba con él, lo escuchaba y, cuando tenía miedo, se quedaba a dormir en su habitación.
Doña Elvira entiende de godellos
Oleiros de Velasco
Doña Elvira, la linda, lleva en su bolso el estuche de las lentillas. Dice que lleva dos, que son diferentes porque sus...
Soy una más, del montón
Isabel Hernández Madrigal
Me llamo Laura, tengo catorce años, casi quince y me estoy comiendo un bombón de café líquido. Nunca lo había probado antes...
El hospital español o lo que queda del Tánger internacional
Adaia Teruel
Mi amiga Chaang y su marido viven en la Kasbah con sus dos hijas, pero la casa que tienen se les ha quedado...
Hojas secas
Isabel Hernández Madrigal
No era una día como otro cualquiera. Era el primer día de un nuevo año y Lucía quiso planteárselo así, como algo...
La noticia
Isabel Hernández Madrigal
Si quieres que te diga la verdad no sé por qué asesiné a Carlos, era un buen chico y tampoco me había...
Sonámbulos
Oleiros de Velasco
¿Oye, sabes quién soy, no?
Mala chispa te coma.
Ora pro nobis.
Ya, ya te entiendo
¿Estás ahí?
Si.
¿Estás ahí, no? Yo te lo decía porque no...
La chica de la foto de la revista
Oleiros de Velasco
Cuando lo real es imposible echamos mano de los sueños. Los sueños nos conceden ese instante de héroe o de galán, de...
Caballito de madera
Cuando José Domingo cumplió cuatro años, su abuelo le regaló un caballito de madera. Su cuerpo oscuro relucía como los zapatos que su padre...
Instituto Cervantes: el día a día en Tánger
Paquita
Adaia Teruel
El despertador está puesto a las siete de la mañana “por si acaso”, aunque raras veces suena. Ella se despierta siempre antes. Son...










