Gilets jaunes: Persiste y aumenta la movilización, minimizada por el gobierno

Mujeres francesas se incorporan con voz propia a las movilizaciones de los "gilets jaunes"

La octava jornada de movilización semanal de los gilets jaunes, celebrada el 5 de enero de 2019, se saldó en Francia con un fuerte incremento de participantes, más de 50 000, según cifras “oficiales”, manifestaciones que son sistemáticamente minimizadas por el gobierno.

Mujeres francesas se incorporan con voz propia a las movilizaciones de los "gilets jaunes"
Mujeres francesas se incorporan con voz propia a las movilizaciones de los “gilets jaunes”

Cuando los medios informativos más dóciles a la palabra gubernamental nos anunciaban  que el movimiento se había desinflado, las movilizaciones de este sábado vienen a probar que algunos toman sus deseos por la realidad.

Las imágenes de violentos enfrentamientos entre la policía y elementos extremistas, en París y en provincias, difundidas ampliamente por la televisión, contrastan con las múltiples tentativas de los chalecos amarillos, que buscan dar  una imagen social y pacífica de sus reivindicaciones.

Si bien las manifestaciones de este sábado en París habían sido autorizadas por la prefectura por vez primera, hubo también desbordamientos, violencias y provocaciones, cuyo origen es siempre difícil de evaluar.

Un manifestante boxeando con la policía antidisturbios, la violenta tentativa de asalto de un ministerio, o algunos coches incendiados, son imágenes de violencias ampliamente difundidas por la televisión que buscan desacreditar al conjunto del movimiento de protesta. Las redes sociales por su parte difunden  ampliamente también imágenes de la represión y la violencia policial.

Mujeres contra la violencia y pliegos de reclamos

Este domingo 6 de enerovarios miles de mujeres gilets jaunes se han manifestado en la plaza de la Bastilla en París, y en otras ciudades francesas, para denunciar esa violencia de la víspera,  reclamando que sean escuchadas sus reivindicaciones sociales, como madres, trabajadoras, jubiladas o desempleadas. Añadiendo evidentemente  a su pliego de reclamos, el cese de la disparidad salarial entre hombres y mujeres y la lucha contra la carestía de la vida.

Importante es precisar que la participación en las manifestaciones, en alza con respecto al sábado anterior, se ha producido sobre todo en provincias, más aún que en París. En numerosas ciudades y municipios en todo el país, los alcaldes están recogiendo pliegos con reclamaciones de la población, para hacerlos llegar al poder ejecutivo y presidencial en París.

Dichos reclamos o quejas ciudadanas, dirigidas al presidente Emmanuel Macron, se centran en la carestía de la vida, y en la dificultad de vivir dignamente, de su trabajo o de su jubilación. Asalariados, artesanos, desempleados o jubilados protestan contra el aumento de tasas de todo tipo o reclaman el aumento del salario mínimo.

Esa importante participación  de manifestantes en las diferentes regiones es muy significativa, pues existe una evidente ruptura social en Francia entre las poblaciones rurales y urbanas, como también entre los habitantes de las ciudades intramuros y los de  las periferias urbanas. El poder ejecutivo minimiza esa fractura y apuesta por las divisiones en el seno de ese movimiento espontáneo, que por definición carece de una dirección claramente estructurada.

Burdeos, Rennes, Nantes, Toulouse, Beauvais, Dijon, Lyon, Tours, Montelimar, Quimper, Saint Nazaire, Caen, etc.,  Su carácter nacional y general es sin embargo indudable, las manifestaciones persisten y se extienden en todo el país, aunque los métodos de los manifestantes se van adaptando al importante despliegue de represión policial y judicial. 

Una parte de los gilets jaunes recusa todo contacto con las fuerzas políticas o sindicales,  otros  intentan constituir un movimiento propio para pesar en el debate político, y solo una minoría bien caracterizada de extrema derecha o elementos provocadores buscan el enfrentamiento  directo con la policía,  en una incontrolable espiral de violencia.

Mientras el ministro del interior estima que “ese movimiento no es representativo de la opinión de los franceses”, los sondeos no parecen darle la razón.

No obstante las escenas de violencia que alimentan el espectáculo informativo de los telediarios, 55 % de franceses según un sondeo Ifop, siguen apoyando el movimiento de protesta y estiman que debe continuar.

77 % de personas interrogadas se declaran favorables al restablecimiento del ISF, impuesto sobre la fortuna. Suprimir dicho impuesto para los millonarios fue una de las medidas simbólicas de Macron al empezar su mandato presidencial.

Un sondeo de opinión  publicado por el muy progubernamental JDD (Journal du Dimanche), pone de relieve algunas de las reivindicaciones que los gilets jaunes han puesto sobre el tablero político y que recogen entre 82 % y 74 % de opiniones favorables: la reducción del número de parlamentarios, el reconocimiento del voto blanco en las elecciones, el referéndum de iniciativa ciudadana, el restablecimiento del ISF o impuesto sobre la fortuna, la introducción de un sistema proporcional en las elecciones legislativas.

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Periodista profesional en Francia desde 1976. Miembro del Sindicato Francés de la crítica de cine y de FIPRESCI, he cubierto desde 1979 sin interrupción los festivales de Cannes y de San Sebastián, así como otros festivales internacionales. En San Sebastián presento desde 2008, los “Desayunos horizontes” en la sección Horizontes Latinos.

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