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Al rescate de Maruja Mallo

La obra pictórica de la artista gallega se muestra en Madrid en una exposición antológica

Mientras un equipo de investigadores y expertos prepara el Catálogo Razonado de la obra pictórica de Maruja Mallo, en la galería Guillermo de Osma de Madrid se puedo ver en noviembre de 2017 una exposición antológica de la artista gallega (Viveiro 1902-Madrid 1995), algunos de cuyos cuadros nunca se mostraron al público.

Maruja Mallo, retrato
Maruja Mallo, retrato

Junto a algunas de sus obras más difundidas, como las Naturalezas Vivas pintadas por la artista entre 1941 y 1944, están aquí los casi desconocidos bocetos al óleo de sus Cabezas, sus Máscaras y sus Retratos bidimensionales, a través de los que se desvela el proceso creativo de su obra, como hiciera en los dibujos preparatorios sobre la figura humana, los pescadores y el paisaje gallego del famoso Cuaderno de Beluso-Bueu. Algunas de las obras de Maruja Mallo (los expertos calculan que ocho, entre las que estarían “Estampa” y “Máscaras en diagonal”) permanecen en paradero desconocido.

Según documentación en manos de Antonio Gómez Conde, uno de los sobrinos de la artista, Maruja Mallo ya había diseñado un álbum-maqueta de lo que sería el Catálogo Razonado de su obra, en la que se incluían las dieciséis Naturalezas Vivas, incluidas las desaparecidas. Entre sus documentos se han descubierto también apuntes minuciosos acerca del paradero de sus obras, con nombres de museos, coleccionistas, galeristas y personas que se interesaron por sus cuadros. Siempre, hasta su muerte, la artista se manifestó interesada en rescatarlos para que volvieran a España.

El archivo con la documentación de Maruja Mallo ha deparado además, junto a memorias y apuntes biográficos, un tesoro de sorpresas oculto en un baúl, con textos de historia del arte, de filosofía, de sicoanálisis, de marxismo, de arte prehispánico, así como propuestas teóricas y reflexiones sobre las vanguardias artísticas, todo ello escrito a mano con una caligrafía clara y primorosa.

Maruja Mallo: racimo de uvas
Maruja Mallo: racimo de uvas

Sorprenden sus reflexiones sobre la literatura de Lope de Vega, de Cervantes, de Paul Valéry, de Goethe y de Guillermo de Torre. Maruja Mallo escribió también sobre su época en la Residencia de Estudiantes y su amistad con Salvador Dalí y Federico García Lorca, quien dijo de sus cuadros que “son los que he visto con más imaginación, emoción y sensualidad”. “Nuestro sueño -escribió Maruja Mallo sobre esta amistad- era atravesar las fronteras de todas las Españas”. También se encontraron recortes de prensa con entrevistas, colaboraciones, críticas, reseñas de sus obras… distribuidos en dos cuadernos, uno de ellos dedicado a la etapa 1928-1936 y otro a sus años en Buenos Aires, Montevideo, Santiago de Chile, Río de Janeiro, Nueva York, el viaje a París en 1950 y sus últimos años en Argentina antes de su definitivo regreso a España.

Junto a Frida Kahlo, Georgia O’Keeffe, Tamara de Lempicka, Leonora Carrington y las españolas Remedios Varo y Ángeles Santos, Maruja Mallo fue una de las mujeres que crearon una pintura original y de gran calidad artística, a la altura de la de los grandes nombres del siglo XX, como demuestran obras como “Estampa cinemática”, “Escaparate”, “Racimo de uvas” o “Mensaje al mar”, algunas de las cuales están en esta exposición.

A partir de los años 30 sus cuadros responden a los esquemas geométricos que ella llamaba “trazados armónicos”, influidos por la obra de su amigo Joaquín Torres-García, cuyos trabajos tuvo muy presente la artista al menos hasta la marcha de éste a Montevideo en 1934. Un año antes, en 1933, había participado con él en la exposición del grupo Arte Constructivo, del que ambos formaban parte. Estas influencias están en la base de sus trabajos geométricos para la Escuela de Cerámica de los Hermanos Alcántara de Madrid, que Maruja Mallo tuvo que abandonar en España y que reconstruyó minuciosamente en un cuaderno de dibujo en Buenos Aires.

 

Maruja Mallo: mensaje del mar
Maruja Mallo: mensaje del mar
Marija Mallo. Máscaras en diagonal

Maruja Mallo: una artista inclasificable

De personalidad anárquica y transgresora, Maruja Mallo (su nombre auténtico era Ana María Gómez González) se trasladó a Madrid a principios de los años veinte del siglo pasado. Se relacionó en esta ciudad con artistas y escritores, entre los que se cuentan Miguel Hernández, Rafael Alberti y María Teresa León, José Bergamín, María Zambrano, Pablo Neruda, Ramón Gómez de la Serna (quien escribió la primera biografía de la artista) y José Ortega y Gasset. Este último fue quien organizó una primera exposición de Maruja Mallo en la sede de la Revista de Occidente en 1928. La divulgación internacional de su obra comenzó en la Galerie Pierre de París, donde colgó una exposición, uno de cuyos cuadros fue adquirido por el creador del surrealismo André Breton.

Cuando en España estalló la guerra civil, Maruja Mallo, comprometida con el proyecto cultural de la república, pasaba una temporada en Bueu (Pontevedra) con su compañero sentimental, el orensano Alberto Fernández Mezquita. Desde aquí, después de ocultarse en Vigo, marchó al exilio argentino. Gabriela Mistral (entonces embajadora de Chile en Lisboa) la ayudó a salir hacia Buenos Aires (“arcangélica Gabriela… para mí fue un milagro encontrarte en Portugal cuando huía del verdugo del fascismo mundial”, le escribe en una carta a su amiga). Desde Argentina, donde trabajó incesantemente, Maruja Mallo llevará su obra a otros países iberoamericanos y también a Nueva York en 1948.

En 1961 volvió a España y se instaló en Madrid, primero en un hotel y más tarde, a su regreso definitivo en 1965, en un piso de la calle Núñez de Balboa. Se lamentaba entonces de que su mundo había desaparecido y de que sus amigos estaban muertos o en el exilio. Ignorada por la crítica y los medios, fue durante la transición política cuando su figura y su obra fueron recuperadas y muchos descubrimos, sobre todo a través de la televisión, la figura de una anciana que a pesar de los años mantenía una esplendorosa elegancia, vestida con indumentarias deslumbrantes y que a través de sus testimonios y declaraciones mostraba una personalidad rebelde y anárquica. En 1979 se organizó una primera retrospectiva de sus pinturas en la madrileña Galería Ruiz Castillo y en 1993 una antológica en Santiago de Compostela.

Una de las características de la obra de Maruja Mallo es la creación de series temáticas en las que se pone de manifiesto la evolución de su pintura, de las Verbenas de los años 20 a los Viajeros del Éter, los Moradores del Espacio de los 70, los Almotrones y los Geonautas, las Cloacas y Campanarios, las Estampas Deportivas o las Estampas de Máquinas y maniquís, algunas de las cuales están representadas en esta exposición en cuadros deslumbrantes.

  • TÍTULO. “Maruja Mallo. Creación y orden”
  • LUGAR. Galería Guillermo de Osma. Claudio Coello, 4. Madrid
  • FECHAS. Noviembre 2017

Sobre Francisco R. Pastoriza

Profesor de la Universidad Complutense de Madrid. Periodista cultural
Asignaturas: Información Cultural, Comunicación e Información Audiovisual y Fotografía informativa. Autor de “Qué es la fotografía” (Lunwerg), Periodismo Cultural (Síntesis. Madrid 2006), Cultura y TV. Una relación de conflicto (Gedisa. Barcelona, 2003) La mirada en el cristal. La información en TV (Fragua. Madrid, 2003) Perversiones televisivas (IORTV. Madrid, 1997). Investigación “La presencia de la cultura en los telediarios de la televisión pública de ámbito nacional durante el año 2006” (revista Sistema, enero 2008).

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