Arqueología: entre el pasado y el presente, la arqueología pública y turismo

La Arqueología, ciencia que estudia las antiguas civilizaciones a través de los vestigios conservados, es, actualmente, una ciencia activa y con políticas a nivel mundial.

Arqueologia y turismo en Ginebra
Arqueología y turismo en Ginebra, Suiza

Une, al concepto de exploración, rescate, clasificación y estudio, el sentido de patrimonio, herencia e identidad de los pueblos. Es a su vez, una forma diferente de conocer la evolución de la humanidad, el concepto de hombre, los orígenes del lenguaje, la relación  entre comunidad y memoria histórica.

La arqueología  es parte de nuestra cultura, de nuestra herencia y de nuestra comprensión del mundo, de ahí su evolución. Las metodologías románticas, impresionistas, dieron paso al Positivismo y a una arqueología más sistemática. En la actualidad, se unen al rigor empírico y científico, el humanismo y la sensibilidad  popular.

La arqueología enfrenta muchos desafíos: tecnológicos, económicos, políticas gubernamentales, negocios privados, globalización y consumo. Su función es, entonces, aún más importante porque es la conciencia del pasado, la conservación del patrimonio como lazo de identidad y fuerza de una tradición. La arqueología moderna es también puente con la comunidad y fuente de actividad comercial y económica en cuanto al turismo y a la arqueología pública.

Jean Terrier, conservador del Museo Arqueológico de la Catedral de San Pedro, en Ginebra
Jean Terrier, conservador del Museo Arqueológico de la Catedral de San Pedro, en Ginebra

Jean Terrier, es Arqueólogo cantonal de Ginebra, profesor de la Universidad de Ginebra, Departamento de Ciencias de la Antigüedad, experto en temas de Arqueología Regional, Patrimonio, Turismo y Arqueología Pública.

Dirigió una misión arqueológica en Croacia (Istria 2002-2012) y actualmente una misión en Albania. A publicado numerosos trabajos científicos sobre su especialidad. Es miembro de la Asociación Francesa de Arqueología Merovingia, La Sociedad Suiza de Prehistoria Arqueológica, miembro del Comité  de la Schweizerdische Arbeitsgemeinschaft fur Archaologie des Mittelalters (SAM) y de otras importante asociaciones arqueológicas.

Platicamos con el profesor en el marco del Museo Arqueológico de la Catedral de San Pedro, en Ginebra, donde él es conservador. En ese marco especial Jean Terrier, nos habló de las funciones de la arqueología pública y los lazos con el medio urbano y la sociedad actual.

Jean Terrier: En cuanto a la arqueología en Suiza, puedo decirte que cada cantón tiene su autonomía, conforme a la ley federal con respecto a la protección de monumentos, por eso, depende de cada cantón y de sus aspectos financieros. En Ginebra, hay una situación favorable, se tiene un equipo configurado para el servicio de la arqueología, que es parte del departamento del territorio y otros organismos gubernamentales y eso nos permite ser activos, se han llevado a cabo trabajos que van desde la antigüedad hasta el siglo XVI. Varias instituciones se envuelven en estos estudios: el Museo de Historia, la Universidad y otros. Pudimos comprobar que la historia de esta región tiene vestigios espectaculares, así, se pueden presentar propuestas, aflorar vestigios, y si hay un proyecto en una zona sensible, hacer sondajes, evaluaciones. Y todo eso es financiado por el estado.

Adriana Bianco: Hay, además, una conciencia de la Arqueología Pública. Estamos en el Museo de la Catedral de San Pedro, donde se llevaron a cabo excavaciones, revelando los basamentos romanos y construcciones que datan del Siglo IV al X. Los secretos de Ginebra ante nuestros ojos. Después de años de investigación se abrió al público, y en 2007, fue considerado Patrimonio europeo.

JT: Es uno de los yacimientos más importantes y es el resultado de treinta años de trabajos arqueológicos; cuando estaba a cargo Charles Bonnet se comenzó a trabajar y se vio el interés que despertó en la comunidad este descubrimiento, los políticos se dieron cuenta que la arqueología interesaba a la población, y poco a poco se fue creando la Fundación San Pedro y se continuó en esa tarea hasta lograr lo que vemos hoy, un museo abierto para la gente y el turismo.

AB: Ese interés de la gente muestra cómo la Arqueología está unida a nuestra historia y a nuestros orígenes como pueblo.

JT: Absolutamente, la Arqueología esta ligada a la historia, a las raíces de los pueblos. Cuando uno va a una villa y ve una iglesia y encuentra que se estableció sobre ruinas romanas… la gente del lugar se interesa porque la Arqueología muestra un material visible: las piedras, la construcción, allí estuvo una iglesia de los comienzos del cristianismo, y eso tiene una profundidad y una fuerza muy grande en la población, ve que hace dos mil años, había gente que vivió aquí.

AB: Saber que a orillas del río Ródano estuvo Julio César, el emperador romano, (quien nombra a Ginebra en su libro Guerra de la Galia) y que aquí están esos vestigios, se los puede ver… es algo asombroso… no son solo suposiciones…

JT: Pasamos a un terreno donde se puede ver y tocar. Saber la evolución histórica nos da una afirmación en cuanto a nuestro pasado de una manera real. Ginebra fue romana durante un período, saber esos desplazamientos, tener constancia de esa historia es importante. Y eso lo logra la Arqueología.

AB: Es un privilegio llegar a un estacionamiento y encontrarse con las murallas de la antigua ciudad de Ginebra y esto sucede en toda Europa…

JT: Sí, permanentemente, se encuentran vestigios por doquier. Cuando se construyó el estacionamiento del parque se encontraron las ruinas de la fortificación, que son gigantescas. Sabemos que esas fortificaciones protegían la ciudad en el tiempo de la Escalada, y estos muros recuerdan ese episodio histórico. Sabemos que Ginebra fue  capital protestante en la época de la Reforma y sabemos de la lucha religiosa. Estas murallas son testigos de esos acontecimientos. O sea, la Arqueología nos lleva a través del tiempo, nos traslada a otras épocas y nos permite entender y comprender estas evoluciones y procesos históricos. Es una ciencia comprometida con la sociedad y su devenir.

Se han descubierto vestigios en la explanada de Saint Antoine y se ha visto la sucesión cronológica en el desarrollo urbano de Ginebra. La población ha respondido y se ha hecho un concurso internacional de arquitectura para hacer un museo al respecto. Ha ganado el concurso un arquitecto de Compostela (Galicia) y un estudio ginebrino. El proyecto se llevará a cabo con el auspicio del Estado, de la villa de Ginebra y de organizaciones privadas. Es un proyecto importante desde el punto de vista arqueológico, histórico y turístico.

AB: Con el suceso de Notre Dame en París, estamos frente a otro problema: la conservación y el cuidado del patrimonio.

JT: Sin duda, la conservación y el cuidado del patrimonio es importantísimo. En cuanto a los sitios arqueológicos hay otro problema. No se pueden conservar todos los sitios que uno encuentra, la ciudad tiene que desenvolverse urbanísticamente, por lo tanto hay que saber elegir para conservar, y también  investigar, documentar y clasificar ese material encontrado.

AB: Hay una estrategia arqueológica para no obstaculizar la dinámica de la urbe y conservar el patrimonio. ¿Hablando de desafíos, cuáles serían los retos de la arqueología actualmente?

JT: La globalización nos permite estar al corriente de todo lo que sucede, hay un gran caudal de información que nos ayuda y también intercambios entre países. Yo he trabajado en Croacia, en Istria, he trabajado sobre la época de Carlomagno y sobre su Imperio, en una misión arqueológica entre 2002 a 2012.

En esa región de los Balcanes hay mucho para descubrir, nosotros somos privilegiados porque tenemos los recursos, pero no todos los países cuentan con lo mismo, por eso son importantes las fundaciones. En Zurich, está SLSA, Fondation Suisse-Liechtenstein para la investigación arqueológica en el extranjero y, actualmente, financia proyectos en Albania, Bulgaria, Ghana, Senegal, Madagascar, Bhutan, Honduras, Jordania y Marruecos, ayudando a recuperar el patrimonio de esos pueblos.

Otro de los problemas, es el tráfico de objetos arqueológicos, a veces por necesidades económicas, otras por falta de educación. Se venden y trafican objetos, es un problema de concienciación y de conservación. La concienciación es importante y ésta se logra a través de la educación desde pequeño. En mi experiencia, en general, la gente tiene interés y respeto por el pasado histórico.

La Arqueología permite dar raíces a los pueblos, da conocimientos sobre la evolución de la Humanidad y une el pasado histórico con el presente para una mejor comprensión de nuestra sociedad.

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2 Comentarios

  1. Que interesante! Excelente enfoque! Es muy importante tomar conciencia. Cuando uno conoce sobre algo, ese algo, toma valor. Y al tomar valor, uno lo protege.
    Gracias x todos sus articulos, originales y educativos. Todos estan llenos de contenidos y modelos positivos.
    Los necesitamos. Siga!

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