Con la poesía, a cualquier parte
Eso que dicen que se extraña desde la tristeza, es falso. La morriña es el suspiro de una alegría ausente cuando el alma se...
Soy una más, del montón
Isabel Hernández Madrigal
Me llamo Laura, tengo catorce años, casi quince y me estoy comiendo un bombón de café líquido. Nunca lo había probado antes...
Itahí
Itahí.
Somos interpretación cosmogónica yanomami del entorno. Cuando comienza el invierno, el río gime en clímax erótico, jadea, excita al cielo con sensuales movimientos. Se...
Sonámbulos
Oleiros de Velasco
¿Oye, sabes quién soy, no?
Mala chispa te coma.
Ora pro nobis.
Ya, ya te entiendo
¿Estás ahí?
Si.
¿Estás ahí, no? Yo te lo decía porque no...
Caballito de madera
Cuando José Domingo cumplió cuatro años, su abuelo le regaló un caballito de madera. Su cuerpo oscuro relucía como los zapatos que su padre...
Hasnouna: desintoxicación en Tánger
Adaia Teruel
“Estamos trabajando en una obra colectiva. El tema es libre. La única indicación que les he dado es que deben utilizar los colores...
La chica de la foto de la revista
Oleiros de Velasco
Cuando lo real es imposible echamos mano de los sueños. Los sueños nos conceden ese instante de héroe o de galán, de...
Un príncipe fuera de juego
Isabel Hernández Madrigal
Desde que he descubierto que soy un príncipe azul ando cada día más deprimido y es que el azul, aunque es un...
El final de la tormenta
Isabel Hernández Madrigal
El cielo amenazaba lluvia. Dentro de la casa el anciano, solo desde hacía mucho tiempo, esperaba que con la tormenta ellos acudieran...
Mi padre y el hombre de los nitratos de Chile
Un lugar importante en los primeros años de mi vida lo ocupan los nitratos de Chile. Hace poco leí en las memorias de Salvador...










