Amores y altares
Teresa Gurza
Con motivo de las celebraciones de Todos Santos y Muertos, a los mexicanos nos encanta poner en casas y panteones altares cubiertos con...
El final de la tormenta
Isabel Hernández Madrigal
El cielo amenazaba lluvia. Dentro de la casa el anciano, solo desde hacía mucho tiempo, esperaba que con la tormenta ellos acudieran...
Uribí
En tierras Mucubachés nadie recuerda quién pronunció las primeras palabras. Se sabe que éstas se fueron deslizando por las cordilleras escarpadas y cayeron al...
Mi padre y el hombre de los nitratos de Chile
Un lugar importante en los primeros años de mi vida lo ocupan los nitratos de Chile. Hace poco leí en las memorias de Salvador...
El hospital español o lo que queda del Tánger internacional
Adaia Teruel
Mi amiga Chaang y su marido viven en la Kasbah con sus dos hijas, pero la casa que tienen se les ha quedado...
Sonámbulos
Oleiros de Velasco
¿Oye, sabes quién soy, no?
Mala chispa te coma.
Ora pro nobis.
Ya, ya te entiendo
¿Estás ahí?
Si.
¿Estás ahí, no? Yo te lo decía porque no...
Graffiti
Érame una vez enamorada de todo lo vivo. Gente con sus rostros, sus manifestaciones culturales y su andar; plantas cargadas de racimos de penas...
Plata, el unicornio
Por Ana Núñez
En un país, hace muchos, muchos años, dónde existía la magia. había un malvado mago que lo único que quería era ser...
Reclamación: nadie se suicida de felicidad
Isabel Hernández Madrigal
Nunca pensé que una vez muerto tendría que dirigirme a una Oficina de Reclamaciones, es más, ni siquiera imaginé que la hubiera....
Soy una más, del montón
Isabel Hernández Madrigal
Me llamo Laura, tengo catorce años, casi quince y me estoy comiendo un bombón de café líquido. Nunca lo había probado antes...










